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viernes, 12 de abril de 2019

ADIVINA...ADIVINANZA: LOS ALIMENTOS


En el campo me crié,
atada con verdes lazos;
y aquel que llora por mí
me está partiendo en pedazos. (Cebolla)





 
Tengo rabo y no soy perro,
también cabeza y no pienso,
tengo dientes y no muerdo. (Ajo)






Es buena en el desayuno
y también en la merienda,
si tú quieres crecer mucho
la beberás en la cena. (Leche)





 
Es muy agrio su sabor,
amarillita su piel,
y si lo quieres tomar
tienes que estrujarlo bien. (Limón)






Me conocen en la guerra
mi nombre es de capital;
si me pones en la mesa
seguro que he de gustar. (Granada)





 
Verde de joven,
marrón de vieja,
muy redondita,
soy la.....(Lenteja)






No soy de plata,
plata no soy;
ya te he dicho
quién soy. (Plátano)






Soy un viejo arrugadito,
que si me echan en agua,
siempre me pongo gordito. (Garbanzo)





 
Un palito
muy derechito
y en su cabeza
un sombrerito. (Seta)


lunes, 13 de noviembre de 2017

Los trastornos de la alimentación


     Desde el momento en que el bebé nace se establece entre él y su madre una relación íntima y determinante para la vida del pequeño. Sobre el cuerpecito del niño o de la niña recién nacida, la madre va a ir tallando con sus palabras, con sus caricias y con sus cuidados, la modalidad que luego tendrá el pequeño/a para relacionarse con sus objetos.


     El primer gran encuentro entre el niño y su madre se establece en el momento de la lactancia, momento en el cual el bebé, que solo cuenta con le reflejo de succión y que no sabe que debe alimentarse para vivir, se encuentra con una madre que el ofrece el pecho o el biberón 


     En ese momento se inicia una primera inscripción en la forma de alimentarse de ese niñito o niñita, y esa inscripción tendrá la marca materna (pues no todas las madres ofrecen el alimento de igual manera) e irá determinando la forma en que el niño/a pedirá ese alimento.

       Primero está la oferta materna, luego la exigencia del niño, y es la madre y no el niño quien irá introduciendo el ritmo con el cual el pequeño/a ordenará más tarde su forma y frecuencia para tomar el pecho o el biberón.

        No será lo mismo que un bebé tome cada tres o cuatro horas a que esté toda la noche colgado del pecho materno, o que pase largas horas sin alimento, como tampoco más tarde dará igual que coma ordenadamente o que lo haga sin orden, fuera de los horarios señalados, o que se salte las comidas.

        Es decir, en los seres humanos, la ingestión de alimentos está articulada con una ley ordenadora; cuando esto se desajusta, aparecen los trastornos de alimentación.

        Por otro lado, el alimento no pasa solo. Cuando una mamá alimenta a su pequeño/a, acompaña este acto de palabras, que nombran al niño/a de una manera singular, de miradas que irán dejando inscripción de cómo luego se verá, de brazos que rodearán a ese niño de una o de otra manera.... Es decir, alimentarse deja de ser algo puramente orgánico (como era la alimentación dentro del vientre materno) para ser el encuentro fundamental del niño con su madre y, a través de ella, con la humanidad y la cultura. Así se va tejiendo esta escena que determinará la forma que tendrá ese sujeto para relacionarse no solo con el objeto comida, sino que también dará cuenta de sus relaciones con otros sujetos (su manera de pedir, de dar, de recibir, etc...)


       El ser humano es el único animal que no solo "come para saciar el hambre", si así fuera no existirían las extensas variedades de menú en los restaurantes, ni los diferentes gustos de comida, ni las reuniones sociales acompañadas de exquisiteces, no se comería compulsivamente o por ansiedad, ni se dejaría de comer (como lo hace un individuo anoréxico).

       Cuando nos encontramos con la angustia de alguna madre que os dice: "El niño no me come nada", o cuando acuden a nosotros con niños/as obesos o con otros pequeños/as que están realmente en riesgo por no alimentarse.... ¿qué hacer? Si entendemos que la ingestión de alimentos es mucho más que el consumo de una determinada cantidad de calorías y da cuenta de la delicada trama en la que se va tejiendo la relación con el otro, y por tanto, es inconsciente, debemos, a partir de esto, establecer si se trata de un síntoma del niño/a o un síntoma de la madre.

       Son frecuentes las consultas de algunas mamás preocupadas porque sus pequeños/as comen poco, pero muchas veces no se trata de un síntoma franco del pequeño/a, sino de un desajuste entre lo que la madre ofrece y espera que su hijo/a desea comer; si esta diferencia es vivida por su madre como desprecio, rechazo o desamor, podrían predisponer al niño/a a futuros síntomas alimenticios, razón por la cual es importante trabajar esta cuestión con los padres para el alivio de todos.


          En caso de que se tratara de un síntoma del niño o de la niña, será necesario evaluar qué lo ha provocado; es decir, en el lugar de qué aparece este trastorno de la alimentación para que pueda ser tratado a tiempo.

        
          

lunes, 13 de marzo de 2017

Ayuno o desayuno, algo más que una cuestión de alimentación.


Cuando se pregunta a los niños, o sus padres, si desayunan o no y  lo que desayunan, muchas veces descubrimos cosas que no imaginábamos.

Parece como si el desayuno, que tradicionalmente ha sido una comida fija, se fuera debilitando como costumbre, sobre todo cuanto más mayores son los niños. No es infrecuente que contesten: “no me da tiempo”, “no puedo tomar nada tan temprano”.. y constatemos que se van al colegio sin tomar nada, o con sólo un vaso de leche.

Hace tiempo, cuando en España éramos más pobres, en el colegio se intentaba ofrecer a los niños un aporte suplementario de leche o galletas. Es algo que se ha seguido haciendo en otros países, sobre todo en América Latina y en Estados Unidos en áreas de poblaciones con pocos ingresos, con el fin de mejorar la nutrición de los niños y que se ha venido llamando “desayuno escolar:”.

Han sido estos programas, junto con otros estudios en niños de familias con ingresos suficientes y adecuada nutrición, los que han venido a demostrar que el desayuno antes de comenzar las tareas escolares influye en los resultados escolares de los niños, mejorando la capacidad de aprendizaje. Se ha visto que los niños que no desayunan tienen disminuida la capacidad de memorizar y de aprender a través de lo que ven.

Un buen desayuno debe aportar un 25 % de las calorías necesarias para todo el día, y se compone de un vaso de leche (o su equivalente en lácteos, puede llevar cacao), fruta o vegetales o zumo de fruta o de vegetales (tomate) lo más natural posible y pan o cereales. Puede incluir un poco de margarina o aceite de oliva y un poco de queso o carne magra (emparedado de fiambre de pavo o queso con pan) para variar el menú.

Enseñar de nuevo a nuestros niños la costumbre del desayuno, y en familia si es posible, nos va a ayudar a reforzar los lazos afectivos, que ya son fuertes en nuestra sociedad, y va a contribuir a la mejor nutrición y capacidad de aprendizaje de nuestros hijos, aunque nos cueste levantarlos media hora antes para que tengan tiempo de tomar su desayuno.


jueves, 9 de marzo de 2017

Selección de poesías con pictogramas dedicadas a los alimentos

Esta poesía se encuentra sin pictogramas en la anterior
entrada dedicada a los alimentos


Primera parte de la poesía "Las frutas"
Esta poesía se encuentra sin pictogramas en la anterior
entrada dedicada a los alimentos

Segunda parte del a poesía "Las frutas"
Esta poesía se encuentra sin pictogramas en la anterior
entrada dedicada a los alimentos


Primera parte de la poesía "Los alimentos"
Esta poesía se encuentra sin pictogramas en la anterior
entrada dedicada a los alimentos


Segunda parte de la poesía "Los alimentos"
Esta poesía se encuentra sin pictogramas en la anterior
entrada dedicada a los alimentos

lunes, 6 de marzo de 2017

Selección de poesías sin pictogramas dedicadas a los alimentos.


     Pues seguimos subiendo material para nuestro rincón de animación a la  lectura. Seguimos con nuestras poesías. En está ocasión sin pictogramas y dedicadas a los alimentos.

LOS ALIMENTOS:
De la uva sale el vino
de la aceituna, el aceite,
de la naranja muy dulce
un zumo para beberte.

Con la espiga se hace pan,
con la vaca, chuletas,
con los huevos un buen flan
si conoces las recetas.

LAS FRUTAS:
Naranjita es la naranja
y amarillo es el limón,
la granada es muy roja
blanco y dulce el melón.

Es muy roja la sandía
las fresas rojas son,
el plátano es amarillo
y la castaña marrón.

LA UVA Y LA ACEITUNA:
De la uva sale el vino
de la aceituna el aceite,
y de mi corazón sale
cariño para quererte.

LA ENSALADA:
Voy a hacer una ensalada
con lechuga y pimentón,
con una cebolla fresca
con tomate y con arroz.

Echo un poquito de aceite
echo sal y echo limón,
¿qué es aquello?
¡Ay mi abuela!
si es un triste caracol.

Que saca entre la ensalada
sus cuernos buscando el sol,
Caracol col - col
¿Qué ensalada como yo?

ERASE UNA VIEJECITA:
Erase una viejecita
sin nadita que comer
sino carne, fruta, dulces
tortas, huevos, pan y pez.

Siempre tuvo chocolate
leche, vino, té y café,
y la pobre no encontraba
qué comer y qué beber.

UNA PATATA:
Una patata
saltó en una pata,
y casi se mata.

Vino un pimiento
-veloz como el viento-
la curó al momento.

Una zanahoria
con buena memoria
relató esta historia.

Y los vegetales
por no tener males
cuidan sus modales

UN PAR DE NUECES:
Llevo un par de nueces
en un par de manos,
que aprieto con fuerza
y así las aplasto.

Cuando llegue a casa
las pongo en un plato
las junto con miel,
después de las como
 ya sí..me relamo, me relamo



viernes, 3 de marzo de 2017

La hora de la comida: un reto familiar

         La alimentación es considerada como una parte muy importante de la educación para la Salud, por lo que es interesante que las horas de la comida, en los niños y niñas de Educación Infantil-Primaria, sea cuidadosamente planificadas por la familia.

A menudo, los niños y niñas se oponer a probar nuevos alimentos e incluso comer, siendo en la mayoría de los casos, la actuación familiar la causa de este conflicto o quien lo agudiza.

Pero, ¿qué hacer cuando un niño o niña rechaza la comida?

             1.No forzarle para que coma.
             2.No manifestar estados de ansiedad o preocupación.
             3.No tener una actitud autoritaria o sobre protectora.
             4.Ofrecer opciones de lo que le gusta al niño.
             5.Acostumbrarlos a comer de todo y demostrárselo con nuestro ejemplo.
             6.Introducir poco a poco y en pequeñas cantidades el nuevo alimento, permitiéndole escupir con educación en caso de no gustarle.
             7.Presentar el nuevo alimento con otro preferido del niño.
             8.Intentar tener la comida lista con el niño vuelve del colegio, así no se distraerá.
             9.Motivar a los niños a comer, dándole nombres agradables a los alimentos. Por ejemplo: llamar a las lentejas “las poderosas”.
           10.Premiar con algún tipo de aprobación afectiva el avance, por pequeño que sea.

         Estas estrategias ayudarán a la familia a la hora de motivar a sus hijos a comer y también serán de gran ayuda para introducir nuevo elementos.

También deben tenerse en cuenta una serie de actuaciones que deben evitarse:

            1. Darle chucherías y sobre todo antes de comer, porque no son consideraras como alimentos, ya que no contienen sustancias nutritivas y, por el contario, si muchos azúcares que fomentan la aparición de caries, falta de apetito en las principales comidas y otras disfunciones alimenticias.
            2. La repetición de nutrientes en los menús: Por ejemplo: pollo con patatas, pescado con patatas…
            3. Ofrecer demasiados líquidos que llenen el estómago del niño.
            4. Evitar carreras para el tiempo de comida.
            5. Evitar que las comidas familiares sean diferentes a las de los niños.
            6. Evitar acompañar la comida con la televisión, juegos, cuentos, ya que los niños sólo se distraerían.
            7. Usar técnicas inadecuadas como chantajes o promesas.
            8. Evitar que los conflictos conyugales estallen en las comidas.

        Además, si en el ámbito familiar se aprovecha el acto de comer como un momento educativo se pueden trabajar y desarrollar diferentes hábitos y destrezas en el niño de la siguiente manera:

           1. Enseñe las reglas de cómo comportarse en la mesa, pero no siendo demasiado exigentes.                2. Enseñe el uso de la cuchara, tenedor y cuchillo en la medida que el niño crece y desarrolla.
           3. Observe el buen comportamiento y elógielo.
           4. Permitir al niño ayudar a poner y limpiar la mesa.
           5. Permitirle abrir los paquetes.
           6. Habituarle a lavarse las manos antes de comer y los dientes después de comer.
           7. Lavar las frutas y vegetales.
           8. Permitirle colaborar en la confección de menús.

       Estas actuaciones y comportamientos de la familia (padres, madres, abuelos, abuelas, tíos, tías….etc.)pueden ser muy significativos a la hora de motivar a los niños a comer e introducirles nuevos alimentos, pero no debemos perder de vista que le valor pedagógico se sitúa en la actuación de los propios adultos, debido a que son los modelos a imitar de los pequeños y pequeñas. Ayudémosles por tanto, en esta tarea poniendo nuestro granito de arena.