Parece que fue ayer cuando estábamos viendo un cuento sobre el Descubrimiento de América y la gran hazaña de Cristóbal Colón. Aprendimos un montón de cosas, pero ha sido genial volver a recordarlas. Si somos sinceros, algunas ya se nos habían olvidado un poquito.
Así que aquí estamos. De nuevo ha llegado este gran día y no podíamos empezar a celebrarlo de otra manera. ¿Qué tal si recordamos ese cuento que tanto nos gustó?
Ahí está Cristóbal Colón diciendo que está convencido de que la Tierra es redonda y no plana. Si él pudiera hacer un gran viaje, se lo demostraría a todo el mundo. Tiene que llegar como sea hasta la India. Pero… ¿quién podrá ayudarle? Necesita barcos, marineros y dinero para poder hacerlo.
En España, nuestros Reyes
Católicos Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, le ayudaron. Sobre todo,
la reina Isabel que confió muchísimo en él.
Gracias a ellos, Cristóbal Colón consiguió tres grandes barcos con los que emprendió su viaje: La Niña, La Pinta y La Santa María.
Este viaje comenzó en 1491 y
cuando ya llevaban casi un año navegando, los marineros que lo acompañaban
empezaron a ponerse tristes. Creían que habían fracasado. Pero… cuando ya
estaban a punto de rendirse oyeron una voz que decía: ¡Tieeerra a la vista!
Fue el 12 de Octubre de 1492 cuando, por
fin, llegaron a una tierra nueva. ¡Lo habían conseguido!
Sólo que había una cosa que no era como decía Cristóbal Colón. No llegaron a la India, sino a América.
Allí les recibieron sus
habitantes que vestían poquita ropa y que tenía un color de piel más moreno.
Aquel día comenzó algo muy importante para España: Un encuentro de culturas con
el que compartiríamos muchas cosas: idioma, alimentos… Sin duda, España había
descubierto un tesoro que la haría aún más bonita y más importante de lo que
era.
Imaginaos lo contentos que se
pusieron todos. ¡Menuda fiesta se montaría! ¡Cristóbal Colón y los Reyes
Católicos estarían súper felices!
Es verdad que cuando hay trabajo
en equipo y compartimos todo, las cosas salen realmente bien y nos sentimos
genial.
Hoy queremos ser parte de todos
ellos, sobre todo, de la valiente tripulación que no se rindió. ¿Y si hacemos
un viaje como lo hicieron ellos?
Necesitamos barcos, mar y muchas ganas de conquistar esta tarea. ¡Vamos equipo, adelante! ¡Mástiles preparados, izad las velas y que comience el baile de las olas!
¡Marineros! El mar bravío no podrá con nosotros. Tenemos los barcos más resistentes; los creados con nuestras manos.
¡Tieeeerra a la vista! Hemos conquistado el espacio de la cartulina. ¡Esto es una auténtica fiesta con confeti incluido!
Ya tenemos el mejor mapa para nuestras próximas conquistas. Anclado en la pizarra nos servirá de guía para el próximo viaje: El de la hojita que guardaremos en nuestros trabajos para recordar este día.
¡Seguid así valientes marineros!
¡Reto conseguido! Con ayuda de La Niña, La Pinta y La Santa María hemos llegado a buen puerto. Un puerto precioso, por cierto, jaja.
Y ahora ¡A conquistar nuevos territorios! ¡De nuestra pizarra a nuestra puerta de clase! Para que todo el mundo se sume a la celebración de este gran día.
Desde la clase de 4 años B de Infantil, sólo nos queda desearos una cosa.
¡¡¡FELIZ DÍA DE LA
HISPANIDAD!!!





















































