jueves, 16 de julio de 2026

CUMPLEAÑOS CON OLOR A VACACIONES

Comienzan a llegar los cumples que se acercan al final de curso, al verano, al descanso y… ¡a las vacaciones! Es que ya estamos en Junio, el último mes de cole. Qué rápido se ha pasado. Pero aún nos quedan muchos días y los vamos a aprovechar a tope: aprendiendo, jugando, disfrutando… igual que lo hemos hecho en esta celebración: El cumpleaños de nuestro amigo Jesús.

Nos encantan estas fiestas y las esperamos con muchos nervios y emoción. ¿Cuándo sonará el toc-toc de la puerta? ¡Uy, parece que alguien llama!

¡Sí, ya está aquí la familia de Jesús!

Son su mamá Lola y su abuelita Juani.

Ay, los abuelitos y las abuelitas. ¿Por qué los querremos tanto? Hemos conversado un ratito con Juani y lo hemos averiguado muy rápido.

Porque nos cuidan, nos miman, juegan con nosotros y, sobre todo, porque nos quieren muchíííísimo. Nosotros a ellos también. Son nuestros preciosos abuelitos.

¿Habéis escuchado eso? ¡Han vuelto a llamar a la puerta! ¿Quién será?

Es Lola, la hermana de Jesús. ¡Bienvenida tú también! No podía faltar en este momento tan especial y, menos aún, cuando va a ser la encargada de contarnos dos cuentos geniales.

¡Estamos deseando verlos y escucharlos Lola! No te preocupes, no te pongas nerviosa; seguro que con nuestros polvillos mágicos lo haces muy requetebién.

Ahora sí. ¡Que comience la historia!

No podía ser de otra manera. ¿Sabéis de qué va el cuento que nos ha contado la hermanita de Jesús? Pues… ¡de las vacaciones!

Un lobito muuuuy charlatán decide irse de vacaciones a la playa, pero…. ¡Verás hasta que llegue allí! Con lo tranquilo que él vive en el bosque, no sabía lo que era viajar con tantas personas a la vez. Preparó con mucha ilusión su maleta, pero lo pasó francamente mal cuando iba tan "espanchurrao" con toda la gente en el tren. Y cuando ya estaba en la playa, no había sitio ni para poner su toalla. Tuvo que irse a unas rocas muy resbaladizas y, encima, unos cangrejos traviesos le hincaron bien sus pinzas.

Pero, con lo que no pudimos parar de reir, fue con lo que le pasó con una gaviota. Mientras las miraba cómo volaban, una de ellas…. ¡se le hizo caca encima! ¡Pobre lobo! Vaya viajecito.

¿Sabéis lo que hizo entonces? Pensó que estar en casa era mucho mejor. Fue a una tienda, compró un montón de arena y cositas que podemos encontrar en una playa y se montó la suya propia en su casita. ¡Qué inteligente! ¿verdad? ¡Lobo, eres muy astuto!

¡Qué guay! Muy prontito, nosotros también podremos ir a la playa y a la piscina.

¡Un momento, Oreo está ladrando! Jesús, ¿qué dice?

¿Que nos vamos ahora mismo a la playa? ¿Cómo va a ser posible?

Dice que sigamos sus instrucciones. Bueno… le haremos caso.

Entonces, Oreo comenzó a contarnos una historia:

"Ring, ring… el despertador suena. ¡Todo el mundo a la ducha que hay que prepararse para el viaje!

Nos lavamos bien todo el cuerpo: La carita, los brazos, el pelo… Poco a poco fuimos haciendo una ducha como las de verdad y en un plis plas estábamos requetelimpios. Después preparamos nuestra mochila. Metimos el bañador, la toalla, la crema solar, una gorra, una botella de agua y un almuerzo por si teníamos hambre. Justo al terminar, sonó el claxon del autobús. ¡Todo el mundo para adentro que nos vamos!

Hemos llegado. Nosotros sí hemos encontrado un huequecito para poner nuestra toalla y tomar un ratito el sol. Ojalá estuviera aquí el lobo para acompañarnos.

¡Ay, ay, ay! ¡Algo nos está picando en las piernas, y en los brazos, y… en el culete! ¡No puede ser! ¡Son los traviesos cangrejos! ¡Todo el mundo arriba!

¡Han llegado con su baile del verano!

¡No os preocupéis! Oreo viene a ayudarnos. Si todos bailamos juntos, los cangrejos se harán nuestros amiguitos y no nos harán daño.

Claro, es que ellos también quieren estar con nosotros de vacaciones. Seguro que se sienten muy solos durante todo el año.

¡Pues a bailar todos juntos! ¡Que no falte nadie!"

¡Qué viaje más divertido! Pero ya es hora de regresar. Se nos está haciendo de noche. Volvamos a nuestra casita.

Y antes de dormir tras un día lleno de aventuras, lo mejor es relajarse con otro cuento.

¡Qué bonito Lola! Hemos aprendido un montón sobre las abejas con la ayuda de esta amiga tan simpática. Ya sabemos cómo hacen la miel. Ummmm, ¡deliciosa! Y tú has sido la mejor cuenta-cuentos.

Nos hemos quedado muuuuy relajados y dormiditos, jaja.

Entonces hemos tenido un sueño muy chulo. La abejita de rayas y el lobo feroz venían a nuestro cole para jugar un ratito con nosotros. Estaban muy felices. Incluso nos han dejado una sonrisa en forma de tatuaje. ¡Qué chulo! Es una auténtica carita de felicidad.

Mientras tanto, Lola mamá ha ido a terminar de preparar una sorpresa. Después hemos averiguado que tenía que ver con el desayuno que vamos a tomar para celebrar este día tan chulo.

Cuando llegó, preparó la primera parte.

La espera se nos hizo muy corta porque estuvimos viendo en la pantalla las cosas tan bonitas que hay en el mar. Aparte de lo divertido que es jugar en la arena y bañarse, hay un mundo dentro del agua maravilloso. Allí viven un montón de animales marinos. Tienen unas casitas preciosas y también juegan todos juntos, como nosotros.

¡Ya ha llegado Lola! Mirad, mirad, ¡ahora ya está completo nuestro desayuno!

¡Qué rico! Se nos hace la boca agua. Vamos a hacer ya el brindis por nuestro cumpleañero y así no se enfría.

¡Chin, chin, por Jesús!

¡A desayunaaaaaar!

Un poquito de "dale que te pego" para dejar nuestras mesas relucientes.

Ahora sí que hemos cogido fuerzas para el gran momento de nuestro amigo Jesús. ¡Estamos preparados para cantar!


Jesús, ¿tú estás listo para pedir tu deseo y soplar las velas? ¡Adelante!

Qué bonito es compartir estos momentos con nuestros seres queridos y con nuestros amigos. Esas caritas de felicidad nunca las olvidaremos.

Llegó el momento de la despedida.

Gracias Lola, gracias Juani, gracias Lola, gracias Jesús por regalarnos este cumple tan divertido y tan dulce.

Aún nos esperaba otra sorpresita.

Jesús nos ha repartido un regalo que han preparado para llevarnos a casa. ¡Anda! También podremos llevárnoslo a la playa, jaja.

Ya sólo nos queda gritar muy muy fuerte…

¡¡¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES JESÚS!!!

miércoles, 8 de julio de 2026

¡¡¡LO LOGRAMOS!!! ¡¡¡HEMOS ENCONTRADO EL GRAN TESORO!!!

Y esta aventura la hemos vivido en… ¡otra fantástica celebración de cumpleaños; el de nuestra amiga Sofía!

Empezó como todas, pero desde el principio nos dimos cuenta de que había algo distinto. Mirad la cara de pillina que tiene nuestra compi, jaja.

Llamaron a la puerta y Sofía nos dijo que necesitaba salir un momento al pasillo. Se levantó y se fue de la clase.

Oh, oh… ¿qué pasará? Entonces volvieron a llamar: toc-toc… y nosotros gritamos…

Menuda sorpresa; ¡han llegado unos piratas!

Eran Sofía, su mamá y su papá (Rafi y Óscar). Nos contaron que formaban parte de la tripulación de un barco lleno de piratas llamado Caimán Negro y querían contarnos una historia que vivieron. Fue tan bonita que, incluso, está escrita en un cuento. Este cuento se llama "Daniela Pirata"

No podemos esperar más. ¡Por favor, que comience ya!

El Caimán Negro era un barco que surcaba los mares en busca de tesoros. Su capitán era el temible pirata Orejacortada. Todos los barcos daban la vuelta cuando se lo encontraban porque le tenían muchísimo miedo. Pero había una niña que siempre lo buscaba porque quería ser pirata.

Lo buscó con mucha insistencia y, finalmente, lo encontró. Pero cuando les contó a los piratas su deseo, todos se rieron de ella.

¡Niña, tu no puedes ser pirata! Tendrías que pasar un montón de pruebas y demostrar que puedes serlo.

-¿Cuáles son esas pruebas? Las haré.

Entonces, el capitán le dijo:

La 1ª es saber pescar.

La superó y trajo al barco una red enorme llena de peces.

La 2ª es demostrar que tienes la fortaleza de un roble. ¿Serás así de fuerte?

Vaya que si lo era. Levantó un arcón grandísimo lleno de cosas y fue capaz de hacer 100 sentadillas sujetándolo.

La 3ª es correr a la velocidad del trueno. Entonces, el capitán Orejacortada le preguntó:

No sólo corrió rapidísimo, sino que les robó algunos objetos a los piratas y no se dieron ni cuenta.

La 4ª es ser sigilosa y silenciosa como las serpientes.

¡Madre mía! Hizo tan poquísimo ruido y fue tan despacito que logró cortarle un mechón de pelo a un oso que dormía plácidamente en su cueva.

La 5ª era demostrar que era muy valiente y que no tenía miedo a nada.

Y lo demostró. Consiguió coger una llave que llevaba años perdida en la fosa de los cocodrilos.

La 6ª prueba era demostrar que sabía preparar una buena sopa.

Utilizó los ingredientes más asquerosos de los 7 mares y les hizo una sopa maravillosamente repugnante; como les gusta a los piratas.

Y la 7ª y última prueba era demostrar que sabía leer mapas para encontrar tesoros perdidos.

Logró encontrar uno que los piratas llevaban meses buscándolo. Era un gran tesoro.

¡Los piratas la vitoreaban con mucha alegría!

Pero el capitán Orejacortada se enfadó y dijo… ¡No, no puede ser pirata!

Pero… ¿por qué? Preguntaron todos los piratas.

Porque es una niña -dijo Orejacortada. Una niña no puede ser un pirata. Tiene que irse.

Pero la tripulación no estaba de acuerdo. Había superado todas las pruebas y merecía ser un gran pirata; lo había demostrado.

Entonces todos se pusieron de acuerdo y le dijeron al capitán.

Y, además, te vamos a echar a ti. Un gran capitán, también debe ser justo. Y esto es una injusticia. ¡Las niñas también pueden ser piratas!

Así lo hicieron y, desde entonces, tienen una preciosa pirata-capitana que surca los mares a bordo de su barco, haciendo la vida de todos los piratas mucho más feliz.

¡Qué final más bonito!

¿A quién le gustaría ser un gran capitán de barco como Daniela?

Pues sólo tenemos que recordar qué nos hace falta. ¿Os acordáis?

¡Sííííí! Y estamos seguros de que nosotros también somos capaces de superar estas pruebas. ¿Sabéis por qué? Porque hemos aprendido que…

¡¡¡EL TESORO SON LOS AMIGOS!!!

Parece que Oreo también piensa lo mismo. ¡Ha comenzado a ladrar! Mirad que guapo está. Él también parece un pirata y tiene un tesoro escondido. Seguro que es para nosotros.

¡Corre Sofía, a ver qué te dice!

¡Alaaa, menudo tesoro!

Ya podemos comenzar a convertirnos en ¡auténticos piratas!

Oreo y esta fantástica tripulación de piratas nos han preparado un reto chulísimo para superar todas las pruebas. Con nuestras manos vamos a disfrutar de una actividad sensorial gracias a unas bandejas que representan el lugar por donde navega el barco que capitanea Daniela. Bueno nuestra Sofía pirata, jaja.

Hay arena fina, un mar muy especial, palmeras, animales marinos… En ellas tenemos que buscar nuestras llaves de la pesca, la fortaleza, la velocidad, el sigilo, el silencio, la valentía, la inteligencia para leer mapas… y, sobre todo, la justicia para hacerle entender a todo el mundo que todos somos diferentes, pero igual de valiosos.

¡Menudas llaves! ¡Seguro que abren los mejores tesoros del mundo mundial!

¡Piratas… al abordaje de la búsqueda de estas llaves.   Jarrrr!

 ¡Lo hemos conseguido! ¡Ya tenemos todas las llaves! ¡Somos unos auténticos piratas!

Cada uno con nuestras cualidades. Somos únicos e irrepetibles, pero somos la bomba en equipo. Ya somos Sofía pirata, Sergio pirata, Jesús pirata…. Espera, espera… podíamos plasmar este nombre en un recuerdo.

¿Os gustaría hacer una foto vuestra con lo que hemos usado para buscar la llave y encontrar el tesoro?

¿Con las manos? ¿Cómo vamos a hacer una foto nuestra de pirata con las manos?

¡Yo sé hacerlo! -nos ha dicho la pirata Rafi. Sólo necesitamos una cartulina y un poquito de pintura.

¡Enséñanos, por fi!

Bueno, la verdad es que aquí no vemos ningún pirata, pero seguro que con un poquito de magia saldrá.

Después de Sofía pirata, lo ha hecho Sergio pirata que es el primero de la lista.

Y después todos y cada uno de nosotros.

Con todas estas emociones se nos ha abierto un poco el apetito, igual que a los piratas del barco. Pero a nosotros no nos gustaría comernos esa sopa tan repugnante que les gusta a ellos. ¿Podremos disfrutar de un desayuno rico y saludable?

¡Pues claro que sí! Hay un auténtico tesoro para disfrutar con nuestro sentido del gusto.

Un brindis por nuestra pirata cumpleañera y… ¡a comerrrr!

Sofía, ¿preparada para tu momento especial? ¡Afinen gargantas piratas!

Una última prueba Sofía pirata: ¿Serás capaz de soplar muy muy fuerte las velas de la tarta para que se cumpla tu deseo?

Menudo viento de soplido. Claro, esta pirata tiene la fuerza de un roble.

Con el sonido del soplo de Sofía, hicimos un ratito de relajación para descansar de tantas emociones, pero no creáis que todo fue tranquilidad. Mientras teníamos los ojitos cerrados, el pirata Orejacortada hizo otra de las suyas. Estaba súper rabioso porque habíamos logrado convertirnos en unos magníficos piratas. Ya veréis.

Oreo volvió a ladrar y le dijo a la seño que cogiera el cuento de Daniela pirata. Justo por la página en la que él decía que no a Daniela había una señal. La seño abrió el libro por ahí y, se oyó la voz de este capitán tan gruñón. No se conformaba con lo que habíamos logrado y nos puso un nuevo reto. Mirad qué caja llena de cosas nos había preparado.

¿A que no sois capaces de convertir una hoja en una bolsa? ¿Que no? ¡Ya verás!

¡Conseguido! Después nos fue retando a meter dentro varios objetos que nos fue repartiendo Sofía.

Una pajita con forma de espiral igual que los remolinos con los que se encontraba cuando navegaba,

plantillas para hacer dibujos sobre los piratas,

y nuestra llave mágica para abrir el mejor de los tesoros.

Comenzó a reírse porque decía que en cuanto moviéramos la bolsa se nos caería todo y lo perderíamos. Pero unas pegatinas chulísimas arreglaron este problema. Todo ha quedado bien guardado.

Se dio cuenta de lo maravillosos que somos y entonces… ¿sabéis qué le paso?

Se puso un poquito triste y comenzó a lloriquear. Estaba comprobando que éramos un auténtico equipazo, que nos queremos un montón y que por eso somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos.

Así que nos preguntó si podía ser nuestro amigo, si nosotros lo perdonábamos y también queríamos ser amigos suyos. ¡Por supuesto que sí!

¡Qué contento se puso! Nos pidió que cerráramos los ojos, que tenía una sorpresa para nosotros y que se la había dejado a Oreo. La seño corrió a buscarlo, cogió algo en sus manos y, con ayuda de nuestros polvillos mágicos, sopló.

Era una lluvia de confeti chulísimo, con forma de ojitos.

Nos lo regalaba para que pudiéramos terminar el recuerdo de pirata que habíamos comenzado.

La seño les dio el toque final cuando habíamos pegado todos los ojitos.

Ahora sí que aparecieron unos auténticos piratas que nunca olvidaremos.

Como tampoco podremos olvidar el auténtico regalo que nos hizo nuestro nuevo amigo el pirata Orejacortada. Un precioso tesoro que podíamos abrir con nuestra llave mágica.

Sofía fue la encargada de regalarnos los auténticos polvos mágicos que encontró en el fondo marino cuando estuvo a bordo del Caimán Negro para poder abrirlo.

Ahora sí que somos unos auténticos piratas.

Y lo más importante de todo. Hemos conseguido hacer realidad nuestro sueño. ¡Bravo piratas!

Gracias Sofía, gracias Rafi, gracias Óscar por regalarnos este cumpleaños tan aventurero y por enseñarnos cuál es el mejor de los tesoros. Nunca olvidaremos que…

"Quien encuentra un amigo, encuentra un…¡TESORO!"

Con esta alegría inmensa sólo nos queda gritar muy muy fuerte…

¡¡¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES SOFÍA!!!