Cantar, bailar, expresar con el cuerpo… todo eso y más hemos aprendido hoy con nuestra amiga Carmen, su mamá y su papá. Y es que ha tocado… ¡celebrar su cumple!
Desde el principio, ha habido un
cambio de compás, jaja. Estábamos guardando en nuestros casilleros el trabajito
que habíamos hecho y… ¡toc toc! ¿Quién llama a la puerta?
¡Antonio y Julia! ¡Ya están aquí el papá y la mamá de Carmen! ¡Bienvenidos!
Antonio trae un montón de bolsas y Julia sólo una. Pero parece muy chula.
Hemos descubierto enseguida que es una bolsa especial. Resulta que en esa bolsa guardan cuentos maravillosos. Nos han contado que, cuando van a la biblioteca, la usan y que esa bolsa es una gran sabia de los cuentos. Seguro que hay dentro uno chulísimo. Ay, ay, ay… ¡estamos deseando ver cuál es!
¡Qué título más raro! "Las
jirafas no pueden bailar" ¿Por qué? Seguro que aquí tenemos que descubrir
algo. Eso no parece muy guay. Pobrecitas. Pero no nos adelantemos. Vamos a ver
qué pasa en esta historia. ¿Estáis preparados?
Al abrirlo hemos conocido a una jirafa que se llama Chufa.
Tiene el cuello muy laaaargo y
unas patas muy delgaditas. Es posible que no pueda bailar. A lo mejor se hace
daño.
Esta jirafa vivía en la selva con
un montón de animales más. Una noche fue a un baile y vio cómo bailaban todos.
Ella quería bailar también, pero no la dejaban y se reían de ella. Le decían
que con ese cuerpo nunca podría hacerlo bien.
Se fue muy triste, pero en el momento que se sentía más sola, apareció un saltamontes.
Sin duda alguna era el más sabio del lugar. Le dijo a Chufa que ella podía bailar igual que los demás. Ella no se lo creía del todo, pero entonces….
El saltamontes sacó un violín y le dijo: Escucha con atención y deja que la música te lleve. Sin darse cuenta, Chufa comenzó a bailar. No os podéis imaginar los movimientos tan increíbles que hacía.
Se estiraba, se doblaba e,
incluso, movía su cuerpo como si estuviera bailando sevillanas. Igual que
nosotros, jaja.
Todos se quedaron con la boca
abierta y Chufa se convirtió en una gran bailarina y siempre fue muy muy feliz.
¿A quién le gustaría convertirse en un gran bailarín o una gran bailarina como Chufa?
Será genial sentir el abrazo de
la música. Pero lo que sería de verdad genial, genial, genialísimo es que nos
pudiéramos convertir en jirafas-bailarinas.
Ya, eso es imposible. ¡O no! ¡Oreo ha comenzado a ladrar! ¡Seguro que conseguimos la magia para hacer realidad este deseo! ¡Corre Carmen! ¡A ver qué te dice nuestro perrito!
Entre Carmen y la seño, han descubierto una bolsa negra misteriosa. ¡Qué risa! Oreo empujaba a la seño para que llegara a donde estaba. Casi se cae. Menos mal que Carmen ha conseguido coger la bolsa.
Y nosotros no podíamos dejar de mirar para ver qué había dentro. ¿Qué hay Carmen?
¡Un dado! ¡Y tiene un montón de
dibujos con animales bailando y con el nombre del baile! ¡Toma ya!
¡Esperad, esperad, que parece que hay más cosas dentro de la bolsa!
¡Pero si son coronas de jirafas!
¡Qué chulería! ¡Seguro que ahora si podemos ser como Chufa!
Sólo le falta un poquito de color a las manchas, pero eso lo solucionamos en un periquete. ¡Arriba ese color marrón! Carmen nos ha repartido las coronas y ya estamos listos para hacer nuestra magia.
¿A que estamos guapos? Pues
también estamos listos con nuestro dado para hacer todos los bailes que
hicieron los animales de la selva.
Bueno, nos falta… ¡saber cómo podemos hacerlo! ¿Nos ayudas Oreo?
La seño le iba diciendo al oído a
Carmen lo que Oreo le estaba contando y ella nos lo decía a nosotros. ¡Ha sido
un fantástico trabajo en equipo!
Y aquí está el resultado. ¿Querías
ver a las fantásticas jirafas-bailarinas? Seguro que es tan emocionante como lo
que vivió Chufa cuando oyó el violín del saltamontes sabio.
¡A bailar!
Madre mía, con tanto movimiento
nos ha entrado un poquito de hambre.
Julia nos ha gastado una bromilla y nos ha dicho que no se había acordado de traer el desayuno. Pero nada de eso. ¡Menudo desayuno han traído para celebrar el cumple de Carmen! Venía en una caja grandísima. Y tiene una pinta deliciosa.
En un plis plas estaba todo preparado. Así que hemos hecho nuestro brindis por nuestra compi Carmen y… ¡a desayunar! ¡Por Carmen! ¡Qué rico!
¿Preparados para el momento más especial de los cumples? Ahora toca cantar y soplar las velas para que a Carmen se le cumpla el deseo que pida.
¡Bravo! Un fuerte aplauso para este cumple tan bailarín.
Muchas gracias Julia, Antonio y
Carmen por enseñarnos cuánta fuerza tiene la música y cómo puede cambiar el
corazón de todos lo que la escuchan.
Además, podremos seguir llenando el mundo de colores con este regalito que nos ha repartido Carmen.
Nosotros ya nos despedimos con nuestro
grito final.
¡¡¡ MUCHÍSIMAS FELICIDADES CARMEN !!!


























































