Comienzan a llegar los cumples que
se acercan al final de curso, al verano, al descanso y… ¡a las vacaciones! Es
que ya estamos en Junio, el último mes de cole. Qué rápido se ha pasado. Pero
aún nos quedan muchos días y los vamos a aprovechar a tope: aprendiendo,
jugando, disfrutando… igual que lo hemos hecho en esta celebración: El
cumpleaños de nuestro amigo Jesús.
Nos encantan estas fiestas y las
esperamos con muchos nervios y emoción. ¿Cuándo sonará el toc-toc de la puerta?
¡Uy, parece que alguien llama!
¡Sí, ya está aquí la familia de
Jesús!
Son su mamá Lola y su abuelita
Juani.
Ay, los abuelitos y las
abuelitas. ¿Por qué los querremos tanto? Hemos conversado un ratito con Juani y
lo hemos averiguado muy rápido.
Porque nos cuidan, nos miman,
juegan con nosotros y, sobre todo, porque nos quieren muchíííísimo. Nosotros a
ellos también. Son nuestros preciosos abuelitos.
¿Habéis escuchado eso? ¡Han
vuelto a llamar a la puerta! ¿Quién será?
Es Lola, la hermana de Jesús.
¡Bienvenida tú también! No podía faltar en este momento tan especial y, menos
aún, cuando va a ser la encargada de contarnos dos cuentos geniales.
¡Estamos deseando verlos y escucharlos
Lola! No te preocupes, no te pongas nerviosa; seguro que con nuestros polvillos
mágicos lo haces muy requetebién.
Ahora sí. ¡Que comience la
historia!
No podía ser de otra manera. ¿Sabéis
de qué va el cuento que nos ha contado la hermanita de Jesús? Pues… ¡de las
vacaciones!
Un lobito muuuuy charlatán decide
irse de vacaciones a la playa, pero…. ¡Verás hasta que llegue allí! Con lo
tranquilo que él vive en el bosque, no sabía lo que era viajar con tantas
personas a la vez. Preparó con mucha ilusión su maleta, pero lo pasó
francamente mal cuando iba tan "espanchurrao" con toda la gente en el
tren. Y cuando ya estaba en la playa, no había sitio ni para poner su toalla.
Tuvo que irse a unas rocas muy resbaladizas y, encima, unos cangrejos traviesos
le hincaron bien sus pinzas.
Pero, con lo que no pudimos parar
de reir, fue con lo que le pasó con una gaviota. Mientras las miraba cómo
volaban, una de ellas…. ¡se le hizo caca encima! ¡Pobre lobo! Vaya viajecito.
¿Sabéis lo que hizo entonces?
Pensó que estar en casa era mucho mejor. Fue a una tienda, compró un montón de
arena y cositas que podemos encontrar en una playa y se montó la suya propia en
su casita. ¡Qué inteligente! ¿verdad? ¡Lobo, eres muy astuto!
¡Qué guay! Muy prontito, nosotros
también podremos ir a la playa y a la piscina.
¡Un momento, Oreo está ladrando! Jesús,
¿qué dice?
¿Que nos vamos ahora mismo a la
playa? ¿Cómo va a ser posible?
Dice que sigamos sus
instrucciones. Bueno… le haremos caso.
Entonces, Oreo comenzó a
contarnos una historia:
"Ring, ring… el despertador
suena. ¡Todo el mundo a la ducha que hay que prepararse para el viaje!
Nos lavamos bien todo el cuerpo:
La carita, los brazos, el pelo… Poco a poco fuimos haciendo una ducha como las
de verdad y en un plis plas estábamos requetelimpios. Después preparamos
nuestra mochila. Metimos el bañador, la toalla, la crema solar, una gorra, una
botella de agua y un almuerzo por si teníamos hambre. Justo al terminar, sonó
el claxon del autobús. ¡Todo el mundo para adentro que nos vamos!
Hemos llegado. Nosotros sí hemos
encontrado un huequecito para poner nuestra toalla y tomar un ratito el sol.
Ojalá estuviera aquí el lobo para acompañarnos.
¡Ay, ay, ay! ¡Algo nos está
picando en las piernas, y en los brazos, y… en el culete! ¡No puede ser! ¡Son
los traviesos cangrejos! ¡Todo el mundo arriba!
¡Han llegado con su baile del
verano!
¡No os preocupéis! Oreo viene a
ayudarnos. Si todos bailamos juntos, los cangrejos se harán nuestros amiguitos
y no nos harán daño.
Claro, es que ellos también
quieren estar con nosotros de vacaciones. Seguro que se sienten muy solos
durante todo el año.
¡Pues a bailar todos juntos! ¡Que
no falte nadie!"
¡Qué viaje más divertido! Pero ya
es hora de regresar. Se nos está haciendo de noche. Volvamos a nuestra casita.
Y antes de dormir tras un día
lleno de aventuras, lo mejor es relajarse con otro cuento.
¡Qué bonito Lola! Hemos aprendido
un montón sobre las abejas con la ayuda de esta amiga tan simpática. Ya sabemos
cómo hacen la miel. Ummmm, ¡deliciosa! Y tú has sido la mejor cuenta-cuentos.
Nos hemos quedado muuuuy
relajados y dormiditos, jaja.
Entonces hemos tenido un sueño
muy chulo. La abejita de rayas y el lobo feroz venían a nuestro cole para jugar
un ratito con nosotros. Estaban muy felices. Incluso nos han dejado una sonrisa
en forma de tatuaje. ¡Qué chulo! Es una auténtica carita de felicidad.
Mientras tanto, Lola mamá ha ido
a terminar de preparar una sorpresa. Después hemos averiguado que tenía que ver
con el desayuno que vamos a tomar para celebrar este día tan chulo.
Cuando llegó, preparó la primera
parte.
La espera se nos hizo muy corta
porque estuvimos viendo en la pantalla las cosas tan bonitas que hay en el mar.
Aparte de lo divertido que es jugar en la arena y bañarse, hay un mundo dentro
del agua maravilloso. Allí viven un montón de animales marinos. Tienen unas
casitas preciosas y también juegan todos juntos, como nosotros.
¡Ya ha llegado Lola! Mirad,
mirad, ¡ahora ya está completo nuestro desayuno!
¡Qué rico! Se nos hace la boca
agua. Vamos a hacer ya el brindis por nuestro cumpleañero y así no se enfría.
¡Chin, chin, por Jesús!
¡A desayunaaaaaar!
Un poquito de "dale que te
pego" para dejar nuestras mesas relucientes.
Ahora sí que hemos cogido fuerzas
para el gran momento de nuestro amigo Jesús. ¡Estamos preparados para cantar!
Jesús, ¿tú estás listo para pedir
tu deseo y soplar las velas? ¡Adelante!
Qué bonito es compartir estos
momentos con nuestros seres queridos y con nuestros amigos. Esas caritas de
felicidad nunca las olvidaremos.
Llegó el momento de la despedida.
Gracias Lola, gracias Juani,
gracias Lola, gracias Jesús por regalarnos este cumple tan divertido y tan
dulce.
Aún nos esperaba otra sorpresita.
Jesús nos ha repartido un regalo
que han preparado para llevarnos a casa. ¡Anda! También podremos llevárnoslo a
la playa, jaja.
Ya sólo nos queda gritar muy muy
fuerte…
¡¡¡MUCHÍSIMAS
FELICIDADES JESÚS!!!