Ya estamos de vacaciones y seguro que
muchos de vosotros ya estáis disfrutando en la playa y nadando en el mar.
¿Sabéis una cosa? Un día, nosotros también creamos en una botella un trocito de
mar. ¿No os lo creéis? Pues, os lo vamos a contar.
Estábamos haciendo en nuestro libro del
proyecto del agua una hojita en la que aprendíamos a hacer un bote de la calma.
Pero... ¿hay algo más relajante que ver
las olas del mar? Es genial y nos llena de paz.
Entonces se nos ocurrió hacer un
taller para traer al cole un poquito de esa sensación y nos encantó esta
actividad. Os la contamos.
*Primero preparamos todos los
ingredientes que necesitábamos: una botella transparente de plástico, agua,
aceite corporal y colorante alimenticio de color azul.
*En segundo lugar, tuvimos que
averiguar cuál era la mitad de la botella, porque debíamos llenar la mitad de
agua y la otra mitad de aceite corporal. Estuvimos un ratito conversando sobre
esto: qué era la mitad de una cosa, cómo podíamos conseguirla... Nuestro amigo
Miguel nos hizo un gesto que nos aclaró mucho las ideas, Estela señaló la mitad
de la botella y, finalmente, llenó la parte de abajo con agua.
*Cuando hicimos el tercer paso,
llegó el momento que más nos gustó. Parecía magia. Con sólo unas gotitas de
colorante alimenticio de color azul, nuestra botella ya no era transparente,
estaba cambiando de color.
VIDEO: EL AGUA CAMBIA DE COLOR
Ya era de color azul.
*Ahora venía el momento más
delicado: Terminar de rellenar la botella con aceite corporal. Victoria lo hizo
con muchísimo cuidado y salió genial.
*Por último, la parte más
divertida: tocaba mover la botella para ver qué pasaba. No nos lo podíamos
creer: ¡Dentro estaba el mar! Lo comprobamos uno por uno y fue fantástico.
Y justo antes de irnos a casa, nos dimos
cuenta de una cosa. Todo lo que habíamos echado en la botella ocupaba un lugar
distinto; no era como cuando mezclábamos agua y pintura azul. Aquí vimos partes
distintas y estuvimos conversando sobre por qué pasaba esto.
¿Qué se quedaba arriba? ¿Qué se
quedaba abajo? ¿Qué poderes tiene el agua? ¿Por qué esto es distinto a cuando
la mezclamos con la pintura?
Madre mía, todavía hay un montón
de cosas que tenemos que aprender. ¿Cuál será la siguiente? Ya os lo
contaremos. Mientras tanto, os animamos a que en casa hagáis vuestro propio
bote de la calma. En Internet hay muchas ideas preciosas: con purpurina, con
muchos colores, con bolitas.... ¿Os animáis a hacer una? Nosotros se lo diremos
a nuestras familias y si hacemos alguna chula, el próximo curso la llevaremos
al cole para enseñársela a la seño.
Seguro que la usamos en nuestros ratitos
de relajación. Besetes muuuy relajantes.