Os vamos a contar otra maravillosa celebración de cumple que hemos vivido en clase. En esta ocasión, hemos celebrado el de nuestra compi… ¡Ana!
Y ha venido con un reto
chulísimo: Enseñarle a un visitante del espacio cómo es de especial el planeta
donde vivimos; nuestra preciosa Tierra.
¿Qué os parece este reto? Es
fascinante. Al principio, lo vimos un poquito difícil, pero os vamos a contar
lo fácil que fue conseguirlo. Antes… os explicaremos este día tan especial con
todo detalle. Así no os perderéis nada.
Lo primero en emocionarnos fue
ese toc toc de cuando llaman a la puerta. ¡Ya están aquí los papás de Ana!
Bueno, realmente, la primera en llegar fue Inma, su mamá. Estábamos impacientes.
Su papá tardó un poquito más porque tuvo que ir a aparcar el coche. Mientras lo esperábamos, nos presentamos, dijimos nuestros nombres y cantamos alguna que otra canción.
En un plis plas, llegó Germán y se unió a nosotros.
Fue un ratito muy divertido. Ana se lo pasó genial y bailó mucho con las canciones. Pero estaba deseando comenzar la aventura que nos traían desde casa: nuestro reto. Y para conseguirlo, nada mejor que un libro; un precioso cuento que nos ayudaría paso por paso a conseguirlo.
Desde el primer segundo que abrieron
sus páginas, sabíamos que saldría pura magia, aunque cerramos nuestros ojos,
echamos polvillos mágicos y seguro que ese ayudó, jaja.
¡Pero venga, que estamos deseando verlo!
Nada más comenzar conocimos a
Quinn. Estaba escribiendo una carta para un visitante espacial. En ella le
contaba un montón de cosas de la Tierra y de las personas. La verdad es que,
incluso nosotros, aprendimos muchísimo.
Le habló sobre el espacio, sobre la tierra y las casas, sobre cómo es nuestro cuerpo, sobre los transportes, sobre el mar, los animales, los deportes, los climas, los lenguajes, sobre lo que hace la gente…y un sinfín de cosas más.
Aunque nuestra parte favorita fue la de las emociones.
Porque cuando nos sentimos
realmente bien es cuando nos ayudamos unos a otros y cuidamos entre todos el
precioso planeta en el que vivimos.
El cuento terminaba de una forma preciosa. Quinn le decía al visitante que si venía a la Tierra podía quedarse en su habitación.
Puff, esta parte nos encantó. Nosotros también lo invitaríamos a quedarse aquí en el cole… y ¡sería nuestro amigo! ¡Bravooooo!
¡Qué manera más bonita de mirar a
nuestro alrededor y de mirarnos a nosotros! Con razón nuestro planeta es el
mejor del mundo mundial. Mejor dicho, del universo universal.
¿Qué os parece si inventamos una
mirada mágica y especial para recordarlo siempre?
Oreo ya está mirando en una
dirección muy concreta: A la mesa donde siempre nos deja las sorpresas. ¿Habrá
alguna? ¡¡¡Sííííí!!!
Hay un montón de cositas. Inma nos ha explicado que son para hacer un catalejo; un catalejo que nos ayudará a mirar siempre con el corazón, la ilusión y los mejores consejos para ser felices. Pues… ¿a qué esperamos? ¡Hagamos ese catalejo mágico!
¿Qué tal se ve todo? ¡Súper bonito!
Querido visitante:
Si vienes a la Tierra… ¡podrás descubrir lo maravillosa que es!
Y te invitaremos a vivir muchísimas sorpresas… y comeremos cosas muy ricas… y descubrirás lo fantástico que es sentir y regalar amor…. ¡Y todo eso puede pasar a la vez! Mira, mira.
Y brindaremos por los momentos importantes y felices… ¡como este cumple! ¡Un chin chín por Ana! Y… mmmmmm Ya no nos hemos podido resistir a hincarle el diente a este desayuno, jaja.
Y también te contaremos cómo celebramos los cumples. Cantando,
Pidiendo un deseo y soplando muy fuerte las velas para que se cumpla.
Y, sobre todo, disfrutando en familia y con los amigos. ¿Hay mejor regalo que ese?
Ah, una última cosa: dando gracias por todo y regalando aplausos fortísimos.
¿Pensáis que hemos conseguido
superar nuestro reto? Nosotros estamos seguros de que el visitante espacial ya
sabe muy requetebién cómo es nuestro planeta. Ojalá se venga y se quede para siempre.
Y si aún no lo sabe, no os preocupéis. Dice la seño que ha venido un hada
madrina y le ha traído escrita la carta de Quinn. Así podremos recordarla y
seguir superando este reto una y otra vez. ¡GRACIAS HADA MADRINA!
Muchas gracias Inma, Germán,
Javier y Ana por regalarnos este
cumpleaños tan chulo y tan cargado de emociones. Y por ayudarnos a descubrir lo
realmente bonito de la vida en nuestro planeta.
Pero aún no se acaba esto. Ana nos ha repartido otro detalle que nos han preparado para llevarnos a casa.
Ahora sí que sí. Ya nos
despedimos. Pero antes, gritamos muy muy fuerte…
¡¡¡ MUCHÍSIMAS FELICIDADES ANA !!!






















































