¿Cuántas emociones conocéis vosotros? Y lo más importante ¿cuál os gusta sentir dentro de vuestro corazoncillo?
Alaaaa, qué pregunta os hemos
hecho hoy ¿eh?
Es que es una pista muuuy fácil
para contaros lo que pasó cuando celebramos el cumpleaños de nuestro amigo
Alejandro. Ahora veréis.
Justo cuando terminamos nuestras
rutinas de la asamblea, llamaron a la puerta de nuestra clase.
¡Adelanteeee! Y cuando se abrió… ¡tachán! Era Cristina, la mamá de Alejandro.
Él salió corriendo a recibirla y mirad qué pasó.
¿Habéis visto qué foto más
bonita? Pero… ¿por qué es bonita?
Seguro que todos habéis dicho que
porque se nota que se quieren un montón. ¿A que sí?
Pues, así empezó todo. Una emoción,
detrás de otra emoción.
La primera fue la de sorpresa. Ya
sabéis que a Oreo no se le escapa nada y, como siempre hace, empieza a ladrar
para decirnos algo.
Había descubierto que en una de las bolsas que traía Cristina, había un regalo.
Efectivamente, era un cuento que
estábamos deseando escuchar. Nos pusimos tan contentos y tan nerviosos que
tuvimos que buscar otra emoción que ya conocemos: La calma.
Siempre la llamamos con una canción que nos encanta y que nos enseñó la seño Josefina; SA TA NA MA.
Bien, ahora sí estamos listos para escuchar con atención este cuento.
No tenemos ni la menor duda de que será maravilloso. Cristina comenzó a contárnoslo.
A través de él, repasamos un
montón de emociones, las que ya conocemos y alguna que otra que aún no
sabíamos. Bueno, sí sabemos como se llaman, pero la verdad, algunas no nos
gustan mucho, así que nos hacemos los despistados para que no se nos acerquen.
Para ayudarnos a conocerlas y a controlarlas, además de este precioso cuento, la seño y Oreo sacaron un material chulísimo que tenemos para nuestra mesa de luz: las caritas de las emociones.
Las vimos y también hicimos un juego súper divertido con dos acciones: aplauso fuerte para las emociones que sí le gustan a nuestro corazón y un “ua, ua, ua, uaaaa” para las que no.
Sin duda, las que ganaron fueron las que están metidas en una cajita que se llama….¡NOS TRATAMOS BIEN! Es como la caja de un regalo que nos encanta y nos hace muuuuy felices.
Porque pasan cosas tan bonitas como las que salen en esta foto.
Así que, tenemos una misión. Y vosotros también. Cuando estemos con los demás…
Claro, todas estas experiencias nos despiertan el apetito y no hay mejor manera para reponer
fuerzas y seguir con este reto, que degustando un rico y sano desayuno.
Pues… ¿a qué esperamos? Lo preparamos…
Nuestro brindis por nuestro cumpleañero…
Y ahora sí… ¡a desayunar!
Ya hemos cargado energía, así que toca el momento más especial para nuestro amigo Alejandro: cantarle el cumpleaños feliz. ¡Sopla la vela y pide un deseo!
Gracias Cristina, gracias Alejandro por regalarnos este cumple tan emocionante. Este aplauso va para vosotros.
Aún nos queda vivir otra emoción: ¿Qué será lo que hay dentro de la bolsa que nos ha preparado Alejandro? Seguro que un regalo chulísimo.
Y para que todo esto que hemos vivido vuelva a repetirse, hemos hecho en el cole una hojita para guardar en nuestros trabajitos. Nos hemos dado cuenta de que lo hemos entendido fenomenal y ya sabemos lo que sí pone contento a nuestro corazón y lo que no.
Ya sólo nos queda desearte…
¡¡¡MUCHÍSIMAS
FELICIDADES ALEJANDRO!!!
































































