¿No os lo creéis? ¡Que sí, que es
de verdad! Nosotros lo hemos descubierto gracias a un cuento. Pero vamos a
empezar por el principio.
Hemos celebrado en el cole
nuestra segunda fiesta de cumpleaños. ¡Es el gran día de nuestra amiga Carlota!
Sobre las 10 de la mañana
llegaron su papá, su mamá y su hermano Javier. ¡Qué contenta se puso Carlota!
Venían cargados con bolsas y con
una sorpresa: ¡Un cuento precioso titulado “LA OVEJA QUE INCUBÓ UN HUEVO”!
¡Estamos deseando escucharlo!
Pero el papá de Carlota, que también se llama Javier como su hermanito, nos
dijo que si podíamos llamar a Oreo, que en el cuento había un perro y seguro
que nos ayudaría. Oreo se había escondido y quería jugar un poquito con
nosotros. Pero en cuanto ladró, supimos donde estaba. Jaime lo cogió y se lo
llevó a Javier.
¡Ahora sí estamos listos!
Escuchamos con atención esta
bonita historia y conocimos a la oveja Lola. Fue genial.
Al principio, Lola sólo pensaba
en cuidar su lana para que todo el mundo viera que era súper sedosa. La verdad
es que era un poco presumidilla. Pero, cuando llegó el calor, el perro del
cuento la esquiló y ella se veía horrible. Así que decidió irse lejos de sus
amigas hasta que le volviera a crecer. Lo malo es que, cuando le creció, ya no
era una lana sedosa, sino muy revuelta y enmarañada. Eso sí, muy muy calentita.
Como no se veía guapa, no quiso
volver y un día que estaba tumbada debajo de un árbol, le cayó un huevo de un
nido. Pero ella, no se dio ni cuenta. El huevo estaba súper calentito en la
lana de Lola y en poco tiempo ¡tachááán, nació un pajarito!
A Lola le encantaba cuidarlo y
ver sus lindos colores. se hicieron los mejores amigos del mundo mundial. Pero
llegó de nuevo el calor y Lola comprendió que debía volver a esquilarse. Así
que regresó con sus amigas. Ahora entendía que lo más importante eran sus
amigos y que, gracias al pajarito, aprendió que “los buenos amigos aparecen en
los sitios más insospechados”. Os podéis imaginar cuántos amigos hizo después
gracias a esa lana tan valiosa que antes no le gustaba. Ahora era un tesoro
para ella. ¡Qué bien! ¿verdad?
¡Bravooooo! Nos ha encantado este
cuento. Y a Oreo también. De repente, se ha puesto a ladrar y le ha dicho a la
seño y a Javier que fueran al baño de la clase y que cogieran algo que él había
preparado. ¿Qué será?
Se lo ha contado a la seño. ¡Dice
que quiere convertirse en la oveja Lola! Mirad, mirad. Estad atentos a estas fotos
y a estos vídeos.
¡Lo hemos conseguido!
¡Esto tenemos que celebrarlo con
un delicioso y saludable desayuno! Y, sobre todo, vamos a celebrar este día tan
especial para Carlota. ¡A desayunar!
¡No se nos ha olvidado nuestros
brindis! ¡Por nuestra cumpleañera!
Ya hemos cogido mucha energía
para cantar muy muy fuerte…
¿Qué deseo habrá pedido Carlota?
El nuestro es que nunca nos falte la alegría y el cariño de nuestra familia y
nuestros amigos. Como Lola y los pajaritos, jaja.
Ellos siempre nos regalan cosas
bonitas, como lo que nos ha preparado Carlota. Antes de irnos a casa nos ha
repartido un regalito. ¿Qué habrá dentro de esta cajita? En casa lo
descubriremos.
Muchas gracias Alessia, Javier,
Carlota y Javier por regalarnos esta fiesta tan linda. Nunca olvidaremos que
LOS BUENOS AMIGOS APARECEN EN LOS SITIOS MÁS INSOSPECHADOS.
Ya sólo nos queda una cosita.
Desearle a nuestra amiga…
¡¡¡ MUCHÍSIMAS
FELICIDADES CARLOTA !!!